The Economist: Chile entre los países con la peor educación a nivel mundial

El decano de la Facultad de Educación de la Universidad de Helsinki, Jari Lavonen, desgranó las claves del éxito del sistema educacional finlandés, el que ha centrado la atención internacional por su buena posición en el informe Pisa y la macroevaluación de la OCDE.

Un estudio que llevó a cabo la Unidad de Inteligencia del semanario británico The Economist reveló que Chile, junto a otros cuatro países de la región, aparece en los últimos lugares de un ranking que mide el éxito de los sistemas educacionales en el mundo.

Según informó BBCMundo, Chile ocupa el puesto 33, seguido a nivel latinoemaricano por Argentina, Colombia, México y Brasil. La investigación determinó que el peor de todos es Indonesia (40), mientras que, por el contrario, el sistema más exitoso es el aplicado en Finlandia.

El ranking fue elaborado en base a dos categorías: por un lado las habilidades cognitivas, que se miden en base a los resultados de los exámenes internacionales PISA, que se toman cada tres o cuatro años, y evalúan áreas como matemáticas, ciencias y la alfabetización.

Y el otro factor corresponde a los logros educativos, en los que se incluye la tasa de alfabetización y la de graduación entre 2006 y 2010, es decir, cuántos alumnos terminaron el colegio.

Respecto a la mala nota de los países latinoamericanos, el editor de Unidad de Inteligencia de The Economist, Denis McCauley explicó que esto se debe a que a los niños de la región “les suele ir peor en los exámenes internacionales, lo que es razonablemente objetivo”, señala.

También dice que parte de la razón es que los gobiernos de Colombia, Argentina, Chile y Brasil no reportan las cifras de graduación nacionales, por lo que se utilizó la información disponible para calcular un promedio, lo que en estadística se denomina desviación estándar.

Una de las falencias del índice es que solo tiene en cuenta a los países de los que se dispone de información. Por eso, por ejemplo, aunque Shanghái tiene muy buenos resultados en los exámenes internacionales, China no figura en el ranking, y tampoco Cuba.

McCauley aclara que el índice no pretende establecer “qué país tiene mejor educación que otro”, pues contempla algunas categorías pero faltan muchas otras, como la calidad de los maestros.

Pero la intención, explica, es proporcionar una visión más multidimensional de los logros educativos y crear un banco de datos global, un proyecto al que llama la Curva del Aprendizaje.

En cuanto a las claves para un sistema exitoso, el estudio concluye que el gasto es importante, pero no tanto como tener una cultura que apoye la educación.

Calidad de los profesores

El informe asimismo resalta la importancia de la buena calidad de los profesores docentes la necesidad de encontrar maneras de atraer a los mejores.

En ese sentido los dos primeros países —Finlandia y Corea del Sur— tienen enormes diferencias, pero, como explica McCauley, el factor común es que ambos guardan un respeto por sus maestros y creen en la importancia social de la educación y su “propósito moral subyacente”.

Pero el informe también arroja pistas menos sencillas y más conflictivas sobre cómo las escuelas se organizan.

La clasificación de los niveles de elección de escuela muestra que Finlandia y Corea del Sur tienen los niveles más bajos, es decir, los padres tienen menos opciones a la hora de elegir dónde estudiarán sus hijos. Pero Singapur, otro de alto rendimiento, tiene el más alto nivel. Reino Unido, por su parte, tiene uno de los niveles más altos en términos de elección de escuela.

Los mayores niveles de autonomía de las escuelas —es decir, cuánta libertad tiene cada escuela para elegir su currícula— son una característica de muchos sistemas de mayor rendimiento. En ese sentido están encabezados por China, los Países Bajos, el Reino Unido y Hong Kong (que se considera como un sistema escolar separado).

Pero Finlandia, el sistema más exitoso, tiene un nivel relativamente bajo de autonomía escolar.

Y si bien los análisis muestran que no existe una relación clara entre mayor salario y un mejor rendimiento, sí hay consecuencias económicas directas de los sistemas educativos de alto y bajo rendimiento, según el estudio, sobre todo en una economía globalizada basada en las habilidades profesionales.

Fuente: El Mostradorwww.elmostrador.cl/