Movimiento es Creación

¿Estás conectado con tus hijos?

El movimiento es creación.

Hoy tuvimos la oportunidad de conversar con Lorena Vera, profesora de Educación Física y Psicomotricista. Nos llamó mucho la atención el enfoque que ha realizado estos últimos años dentro del aula y fuera de ella en talleres y conferencias. Su base es trabajar desde la emoción, porque para Lorena no hay una forma más directa de trabajo tanto con los padres y madres como con sus hijos.

¿Emoción en la psicomotricidad?

La emoción en la Psicomotricidad se observa en el movimiento, desde ahí se entrelazan nuestros pensamientos y sentimientos, esto se transforma en una unidad por medio del movimiento, acción que nos permite la Psicomotricidad.  Se entiende entonces como un desarrollo global que va paso a paso, en un respeto a la construcción del niño, de forma armónica evoluciona y esto permite y favorece su expresión de emociones.  Por ser un espacio facilitador para que el niño aprenda a tomar decisiones.  Los niños aprenden a conocerse, a relacionarse.

La psicomotricidad es la posibilidad de vibrar en la enseñanza.  En ella se dispone al niño para que se mueva, aprenda y cree desde su propia emoción, trabajando en un espacio resguardado.  La mirada del adulto responsable que sostiene al niño en su camino del aprendizaje, debe permitir un espacio emocional y un disfrute de crear al moverse, pues el aprendizaje está ligado al sistema límbico, es decir, todo lo que se aprende desde la emoción queda almacenado y grabado.

¿Cómo haces para generar confianza entre padres, madres e hijos que no se hablan?

Todo se lleva cabo en un entorno único y disponible para ellos, con interacción, donde puedan experimentar el sentirse a ellos mismo como personas, a través del juego entre otras acciones. Un espacio que les permita relacionarse con el otro, y abrirse a la experiencia de sentirse vinculados con el hijo, desde el momento en que la mirada baja y también baja el nivel del cuerpo a nivel del niño.

El ser personas ya nos hace especiales en nuestro propio mundo y esto es necesario considerarlo para poder vincularse con los niños, pues desde su propia realidad interna comienza una búsqueda de sensaciones que nos dará una luz para organizarnos nuevamente y volver a encontrarnos. Esto llevado a un trabajo desde la psicomotricidad con el movimiento, será lo que nos permita hacer la vinculación, para aceptar y mejorar las relaciones entre padres e hijos.  La mediación de trabajo mismo es organizada de acuerdo a los objetivos.

Existen padres que no se relacionan con sus hijos por distintos motivos, puede ser un trastorno o simplemente y muy recurrente por su éxito laboral. Esto los aleja de sus hijos, porque, no se dan cuenta que el nivel corporal siempre está muy alto y no les permite la cercanía a su propio hijo.

Un gran logro con papás, fue en una actividad dirigida 100% a ellos. En un inicio no tenían comunicación, tampoco cercanía, ni muchos menos un vínculo con su propio hijo. Se realizó una intervención y a través del juego permitió la posibilidad de que este adulto entrara en sintonía con su propio hijo, pero fue el hijo quién en un gesto de entrega, corrió a abrazar a su papá descolocándolo y haciéndolo temblar de emoción al escuchar una palabra tan hermosa como es “¡Papá!”. Situación que oprime el corazón a averiguar que tenemos este tipo de falencia a nivel emocional y de descuido de la seguridad de los hijos. Es por lo que a través de la psicomotricidad y lo tónico emocional damos un apoyo a seguir, para organizar estas vidas que no podían encontrarse.

¿Nos podrías compartir una experiencia en tus clases que te haya marcado?

Sí, la transformación de un pequeño con TEA.  Este pequeño llegó a los 4 años sin sociabilización y  después de breve espacio de tiempo se le integra a sesiones con otros niños. Cada uno de ellos desde una mirada que no tenemos los adultos, con una disposición distinta, logran evolucionar viendo y sintiendo al pequeño. Sociabilizan con él, juegan en conjunto, en un mundo lleno de energía, de emoción, libre. Lo significativo de esto es que los niños no se ponen límites para ayudar al otro, sino que solicitan el apoyo y el cuidado del adulto, el que en este caso como psicomotricista, se debe estar atento a cada paso para observar el logro y el gran avance que ellos realizan.

El respeto de los niños cuenta en cada paso, pues son capaces de comunicarse y encontrarse para aceptar sin prejuicios a cada uno de nosotros como somos, esto hace que nuestra disposición tónico emocional se instale a entregar.  Es así que el pequeño pueda comunicarse y solicitar, integrar con armonía, alegría y sensibilidad a estos niños, formando parte de la pequeña sociedad que ayudara a construir sus habilidades sociales, entre muchas cosas más.  Siempre teniendo presente que la emoción fue la causa de su integración.

¿Cuál sería tu sueño para este 2017?

Sueño con padres inspirados en la felicidad de su hijo, en el trabajo de realizar acciones con sus hijos que mejoren su amor, su vínculo, que derivará en formarlos fuertes, estables y mejor preparados para ésta vida. Dentro de un enfoque de movimiento y dirección corporal, hacerlos fluir ante un escenario creativo y organizado. Esto permitirá integrar a nuestra sociedad distintas personas, habilidades, colores, sintonías, ya no ocultos tras los títulos obtenidos, sino por la simpleza de compartir y aprender de todos tal y como somos, para avanzar en un camino de aprendizaje diario y dulce y muchas veces inesperado, que entrega la opción de volver a crear.